Es un día maravilloso y especial. Hace sesenta años que la Virgen de Guadalupe de Úbeda vive en Sevilla. El sol reina en su cielo y, conforme avanza la tarde, el fresco va llegando paulatinamente, confirmando la estación otoñal sevillana que popularmente se conoce aquí, en la capital de Andalucía, como veroño…
Desde las seis y media de la mañana, que fue cuando salió el autobús de la Ciudad de los Cerros camino de Sevilla, un escogido puñado de ubetenses tiene puesta su esperanza en sacar en procesión, a las seis de la tarde, a la Virgen de Guadalupe, su patrona, la Chiquitilla del Gavellar, que reside en la iglesia de la Misericordia de Sevilla.
Los devotos e intrépidos ubetenses desplazados en autobús o coches particulares, más algunos residentes en la antigua Hispalis, disfrutaron también de la misa de doce que allí mismo se celebró.


Quedará anotada para siempre, en los anales de la particularísima historia guadalupeña, este día tan hermoso y glorioso (un señalado sábado, 24 de octubre de 2026) en que la devoción popular se sintió enardecida y agradecida porque su Virgen, a la que tanto se le ama, procesionó con toda galanura y elegancia de la mano y gracias a muchos sevillanos y ubetenses, en renombrada mezcolanza, que tanto en las calles aledañas a su parroquia y del recorrido procesional como bajo sus andas la llevaron en hombros acompañándola con oraciones y músicas celestiales que interpretó magistralmente la Banda Municipal de la Puebla del Río…



Siempre me acordaré del poético y enternecedor pregón que le dedicó (a la Virgen de Guadalupe) José Mª Latorre García (un ubetense, hijo de D. José Latorre Salmerón, afamado maestro de la SAFA de Úbeda) que reside desde casi toda su vida profesional aquí, con motivo del vigésimo quinto aniversario de su estancia en Sevilla, hace ya 31 años. ¡También fue una jornada inolvidable…!
¡Dios premie con salud y larga vida a todos los que han hecho posible este glorioso y venturoso evento, especialmente a los que han movido todos los hilos y llevado el peso del evento; y al arzobispo de Sevilla que ha otorgado sus bendiciones…!



Sevilla, 24 de octubre de 2026.
Fernando Sánchez Resa
