Muchos ubetenses aficionados a la música de capilla recordaron al maestro Juan Antonio Alameda Martos, fallecido hace medio siglo, que fuera músico y, a veces, director de la Banda Municipal de Música de Úbeda, sustituyendo a D. Emilio Sánchez Plaza. Con motivo de esta efeméride se le ha tributado un sentido y merecido homenaje por los Seises del Salvador, el pasado 14 de marzo. El Maestro Alameda, muy querido en Úbeda, fue organista de la Capilla del Salvador y maestro de capilla; y con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento la Sacra Capilla del Salvador acogió el tercer concierto bajo el título Patrimonio vocal litúrgico, traducción viva del oficio de organistas y maestros de capilla, que incluyó la recuperación histórica del recordado Maestro Alameda y su reconocimiento a la vida musical y litúrgica que hizo a Úbeda durante más de medio siglo, recopilando obras de San Juan de la Cruz y de la Virgen de Guadalupe.

Cuenta Rodrigo Madrid, su sobrino, que fue su tío el que se encargó del Archivo Parroquial de Santa María hasta mediados de los años sesenta, mientras era párroco -por aquél entonces- don Marcos Hidalgo Sierra. En esta inédita fotografía vemos al Maestro Alameda paseando con su sobrino Rodrigo Madrid.

Juan Antonio Alameda, que también era carpintero, tenía su taller en la capilla donde hoy recibe culto y devoción EL CRISTO DE LOS TOREROS, en la iglesia basílica menor de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. Siendo párrocos don Diego y don Manuel García Hidalgo, Alameda trasladó su taller de carpintería a la Iglesia de San Isidoro. También fue miembro de la capilla de música denominada Santa Cecilia que animaba las distintas fiestas de cofradías y otros grupos parroquiales y asistía -además- a actos de entierro. Hay quien lo recuerda, a pesar de los muchos años transcurridos, con su voz ronca y fuerte, en los sepelios; así mismo, después de la Semana Santa formaba parte del desaparecido grupo musical Viático (hará ya unos 70 años), que estaba formado por Andrés Fuentes (barítono); Aurelia Marín (profesora de piano; ¡quién no la recuerda, cuando vivía en la calle Gradas y tenía la ventana de su piso abierta, dando clase de piano a sus múltiples alumnos! ¡Qué pena que muriera sola en una residencia de Linares! Triste final para una mujer que amaba tanto a Úbeda como a la música); Pedro Ruiz Tallante… y algunos miembros más, haciendo que el grupo fuera extraordinario; así mismo amenizaba las novenas de la Virgen de Guadalupe, cuando el fervor popular estaba en su grado máximo…


En el citado homenaje, su sobrino Rodrigo Madrid, profesor de la Universidad de Valencia, recibió un pergamino conmemorativo como premio tangible de la larga trayectoria musical de su tío. También él fue organista de los Seises del Salvador.
¡Maravillosa tradición familiar…!
Sevilla, 15 de mayo de 2026.
Fernando Sánchez Resa
