María Sánchez Fernández, (“Marita” para sus amigas e íntimos) hija del compositor musical Emilio Sánchez Plaza, se nos marchó para siempre al Cielo de los Justos, antes de que viniesen los Reyes Magos de Oriente a visitar a todos los niños de su querida Úbeda, para encontrarse con sus padres, hermano y familiares más cercanos y amados. Llevaba en su haber una intensa y plácida existencia en la que su voz cantarina no había perdido un ápice de su dulzura y belleza.
Fue muchas cosas en su larga vida: poetisa (o poeta como le llaman ahora), escritora de buena pluma alcanzando diversos premios literarios, compositora musical, cantante de coral, incondicional amiga, amante ciudadana de la Úbeda que le acogió con los brazos abiertos, amada hija de su padre, viajera y cronista y tantas cosas más. También fue la primera mujer pregonera de la Semana Santa de Úbeda, decisión tomada por el entonces presidente de la junta directiva de la Unión de Cofradías, (que en paz descanse y que se nos fue tan en silencio…), el semanasantero y presidente de La Caída, José Luis Latorre Bonachera.

María fue la primera fémina ubetense que empezó a formar parte del guion de los hermanos cofrades vistiendo la túnica correspondiente, así como mujer costalera en ir debajo del trono del Cristo de la Humildad, empujado entonces solo por mujeres, que fue noticia nacional, y tan amante siempre de las costumbres y tradiciones ubetenses.
La primera noticia que tuve de su fallecimiento fue por mi amiga Manoli que me mandó un WhatsApp anunciándome que había sido su funeral. Me dejó en shock. Luego llegaría Eduardo Jiménez Torres por teléfono a revelarme diversos detalles y momentos de María, tan recordables y entrañables para bien, que reverdecieron mi memoria trayéndome las veces que estuve en su casa, siempre agasajado como su invitado, hablando de todo lo divino y humano, en ese museo familiar de su piso en la Colonia del Carmen.

María Sánchez fue escritora y poeta con bastantes libros publicados, tanto en prosa como en verso, y también colaboradora de las desaparecidas revistas Gavellar e Ibiut y de otras revistas poéticas nacionales e internacionales. Además de ser una mujer enamorada de Úbeda en cuerpo y alma.
Nació en la localidad almeriense de Pechina (1936). Formó muchos años parte de la Agrupación Coral Ubetense, que entre otras piezas musicales destacó el Himno a Úbeda y también el Cancionero de Úbeda, magistralmente dirigido por su padre, Emilio Sánchez Plaza, que fue director de la Banda de Úbeda, entonces llamada Banda Municipal de Úbeda.

María fue entrevistada para la televisión local -varias veces- por el insigne Eduardo Jiménez Torres, en su propia casa de la Colonia del Carmen, que él mismo titulaba, “El Museo de la Familia Sánchez Plaza”, destacando también los muchos títulos otorgados a Emilio Sánchez Plaza, su padre, así como los dibujos y carteles que creara en su día el profesor, dibujante, artista y concejal en la corporación municipal que presidía Manuel Fernández Peña, Emilio Sánchez Martínez, hermano de María. Recuerdo con cariño a don Emilio hijo como mi profesor de dibujo en los Salesianos de Úbeda y como primer cartelista del cartel anunciador de la Semana Santa de Úbeda, construyendo una cruz sin imágenes. Y, así mismo, rememoro su exposición pictórica en el colegio de la Explanada, en el que tantos años estuve ejerciendo mi profesión de maestro, en una feria de San Miguel, con esas acuarelas tan preciosas que son retazos vivos de una Úbeda antigua en la que retrataba sus rincones más preciados y que siempre estarán en el imaginario de todo buen amante de nuestra ciudad de sueños.
María escribió el delicado y sincero obituario de su querido padre (Papá, ¡Descansa en paz!) que publicó Ramón Molina Navarrete en su revista Ibiut con una calidad literaria incuestionable, exhalando su entrañable amor y afecto hacia él, bien envuelto en su firmes creencias cristianas.
Su currículo literario y vital es impresionante. Perteneció a Naciones Unidas de las Letras. Capítulo España. Su gran afición por el arte, la música, la poesía y la literatura, en general, siempre la harán digna de nuestro mayor afecto y admiración. Ella siempre consideró la amistad como uno de los mayores tesoros de todo ser viviente. Por todo ello le echaremos mucho de menos los que le quisimos y conocimos…

Por eso, quiero plasmar aquí un soneto que ratifique su destacado estro poético, siempre presente, hasta en su prosa…
La Reina del Mar (A la Virgen del Carmen)
Las olas de la mar cantan espuma.
El cielo se derrama en blancas brisas,
y níveos aleteos que dicen risas
de gozos escondidos en la bruma.
Un limpio amanecer que se perfuma
con fragancias celestes y precisas,
nos ofrece unas aguas tan sumisas
que el sol al emerger candor rezuma.
Es tu Reino, Señora del Carmelo.
Bella diosa de mares y de arenas
que navegas azules de cobalto.
¡Hermosa marinera!, en tu desvelo
te deshojas en puras azucenas
cubriéndome de amor un don tan alto.
Primer Premio Nacional de Poesía
“Virgen del Carmen”
Úbeda 1998

¡Descansa en Paz, María, bien te lo mereces…!
P. D.: María Sánchez Fernández nació en Pechina (Almería) un día del año 1936 y murió en Úbeda el 5 de enero de 2026.
Sevilla, 17 de febrero de 2026.
Fernando Sánchez Resa
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