Las personas mayores tienen en su haber y memoria múltiples experiencias vividas, que andan rememorando cual viejas tradiciones y bellos recuerdos, que tan bien arraigaron siempre en la Ciudad de los Cerros.
Por eso, Eduardo Jiménez Torres, un safista ubetense de pro y semanasantero ejemplar, se sorprende meditando y recordando, ya próximo el Domingo de Ramos de 2025, las muchas semanas santas que ha vivido y degustado, centrándose principalmente en cómo se celebraba antaño ese gran día en el que comienza nuestra Semana Mayor.


Siguiendo las tradiciones del Domingo de Ramos de la Semana Santa de Úbeda en cuyo día los jóvenes y mayores estrenábamos alguna prenda de vestir (traje, zapatos, corbata…), para que se cumpliese el proverbio ubetense: “El Domingo de Ramos, si no estrenas ná, se te caen las manos”.

                                                 
Qué mejor recuerdo de aquellos años antiguos que la primera fotografía adjunta en la que vemos a Eduardo Jiménez Torres, “ubetense de Úbeda”, como él mismo se proclama, y (a)cérrimo de todas sus tradiciones, de la mano de sus padres, en la calle Rastro, a la edad de 5 años, mostrando en una de sus manos la tradicional y perdida pelota de badana de goma que todos los Domingos de Ramos de antaño vendían por las calles principales de nuestra ciudad. Este bonito y glorioso día era -y sigue siendo- ocasión propicia para buscar la novia de turno, especialmente aquellos zangalitrones que ya querían probar sus artes amatorias zascandileando a diestro y siniestro por el entramado urbano procesional.
Eduardo también recuerda a aquella muchacha que trabajaba en la droguería de Elvira (Estrella, cree que se llamaba) y que vivía junto al Arco de Santa Lucía. ¡Qué bonitas poesías escribía dedicadas al Borriquillo! Todavía se acuerda que calzaba zapatos blancos y gustaba de atajar, como en Úbeda se dice «por los callejones», para ver al Santo. Sin olvidarnos de los puritos americanos rojiblancos de Pirulí, el Rosco de Jesús, tan dulce y sabroso, y los ricos camarones que se vendían en el puesto del Rastro.
Eduardo aún conserva la pelotilla de badana de goma de entonces, así como la trompa, que se ha perdido desgraciadamente entre las nuevas generaciones. La pelota era de obligada compra al nene. El purito americano también, pero cuando murió Pirulí (que fue su indiscutible propulsor y vendedor), volvió a la vida semanasantera gracias uno de los propietarios del Acebuche…

                                                           
Y fundiéndose con la tradición, lo actual. Ya se conoce el estreno, el día 13 de abril de este año 2025, Domingo de Ramos, puesto que en toda España se pondrá a la venta un CUPÓN DE LA ONCE, con un importante premio de cinco millones y medio de euros, conmemorando los 100 años de la fundación de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén y la Virgen del Amor. El cupón llevará una foto del Señor del Borriquillo y se mostrará con orgullo a todo el país la historia de esta hermandad que procesiona desde y hasta el templo de la Santísima Trinidad, teniendo como titular al Cristo que es obra de Francisco Palma Burgos y que celebrará su afamada Procesión de las Palmas,

como todos los años (con una foto de Eduardo que nos lo recuerda), así como de la Virgen del Amor, obra de su hermano José María Palma Burgos, que se la encargó Fernández Peña en un veraneo y, luego, él mismo se la pagó de su bolsillo.
Sevilla, 5 de abril de 2025.
Fernando Sánchez Resa