El pasado 8 de diciembre (día de la Inmaculada Concepción), a las 23,30, falleció el P. Antonio José de Torres Campos de Orellana (Antonio José de la Virgen de Guadalupe), carmelita descalzo, en su convento de Úbeda, rodeado de los frailes de su comunidad. Tenía la provecta edad de 95 años, estaba a punto de cumplir los 96, bien aprovechados y trabajados en pos de su vocación carmelita a la que tanto tiempo sirvió desde todos los puestos y frentes de servicio. Era el más antiguo de los frailes de nuestra ciudad y, posiblemente, de toda Andalucía. Su funeral se celebró al día siguiente, en el convento de S. Juan de la Cruz y S. Miguel, de Úbeda, al que tanto sirvió y amó. Luego, su cuerpo fue trasladado al panteón que tiene la comunidad en el cementerio municipal.
El P. Antonio José de Torres Campos de Orellana nació el 11 de diciembre de 1929, en Don Benito (Badajoz), donde estudió las humanidades, en el colegio Corazón de María. Gracias a Agustina, una de sus hermanas que fue carmelita descalza en Zafra y priora de esa comunidad, encaminó su vocación religiosa.


Tomó el hábito, en Úbeda, el 20 de septiembre de 1946, e hizo allí la Profesión simple, el 21 de septiembre de 1947. Estudió filosofía en San Fernando y Córdoba (1947-1950), y teología en Córdoba (1950-1954), donde hizo su profesión solemne, el 1 de abril de 1951, y fue ordenado diácono, el 28 de junio de 1953, y sacerdote el 13 de marzo de 1954.
En Córdoba fue director del colegio y prior de la comunidad. De 1972 a 1975 fue prior y director del seminario menor de Baeza. Fue superior provincial de Andalucía entre 1975 y 1978, y entre 1981 y 1984. Entre 1978 y 1981 fue prior de Úbeda, y allí volvió en 1984, también como prior, tras su segundo provincialato. En 1990 fue destinado a Argentina para regresar a Úbeda en 1993, donde volvió a ser prior de la comunidad y en donde ha permanecido hasta su fallecimiento.


Ya el Cielo cuenta con el alma del P. Antonio José y con su franca sonrisa que acercaba y rompía muros, quitando miedo y negatividad a las situaciones vitales, levantando el ánimo de forma sencilla y generosa, como lo hizo tantas veces en su vida.
¡Descanse en Paz! Me uno a su comunidad en la oración y en la acción de gracias por la vida del P. Antonio José. ¡Toda su larga vida de entrega a Dios merece el goce de su presencia para toda la eternidad…!
Fue un buen fraile carmelita descalzo, siempre lúcido, cercano y alegre, su sonrisa y buen humor nunca los olvidaremos quienes lo conocimos, siempre cercano y fraterno con todo el mundo. En definitiva, fue un sabio espiritual…


Dios le concedió esta prebenda final, bien merecida, por cierto: irse a cantar maitines al Cielo con todos los santos y ángeles celestiales, al igual que nuestro frailecico San Juan de la Cruz, que murió el 14 de diciembre de 1591, a los 49 años, de una enfermedad dolorosa…
Sevilla, 23 de diciembre de 2025.
Fernando Sánchez Resa
P. D.: El P. Antonio José de Torres Campos de Orellana nació en Don Benito (Badajoz), el 11 de diciembre de 1929 y falleció en Úbeda, el 8 de diciembre de 2025.

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